jueves, 24 de noviembre de 2016

Capítulo 17 - El cementerio

**Raissa

Se veían tan lejanos y a la vez tan cerca, la soga que los amarraba creaba la ilusión de que sus cuerpos estaban cortados por la mitad, lo hubiésemos creído de no ser por el vaho que salía de sus bocas. 

Al minuto que llegamos a la mitad de las escaleras un fuerte estruendo se sintió alrededor, dando la impresión que el suelo estaba abriéndose, un par de cornisas cedieron y cayeron a un par de metros nuestro, Aixza tambaleó ligeramente y Javier me tomó del brazo al sentirme saltar, no me di cuenta cuando el grito salió de mi boca. 

Los pequeños bultos que había en la torre de la derecha comenzaron a moverse y observar a su alrededor, como si estuviesen saliendo de un profundo sueño.

lunes, 15 de febrero de 2016

Capítulo 16 - La Última Noche



Nos separamos bruscamente al ver las caras estupefactas de Raissa y Javier, las cuales eran un poema, no hay palabras que pudiesen representar fielmente lo que sus rostros intentaban expresar, de eso estoy seguro, tan seguro como que tampoco es posible encontrar la forma de explicar lo que había – o mejor dicho no había- ocurrido segundos antes. 

Haciendo un torpe intento por ocultar mi propia sorpresa me giré y caminé hacia la ventana para concentrarme en bajar mi temperatura, pero además quería evitar hacerle el momento más incómodo a Aixza, que seguramente estaba hiperventilando internamente. 

- Creo que este no es un buen momento…- Javier fue el primero en romper el incómodo silencio que existía en la habitación-, podemos preguntarle más rato- agregó en voz baja.

- ¿Preguntarme qué?- inquirió Aixza con prisa, por lo que me giré nuevamente ante el tono de su voz- ustedes vienen corriendo-, observó ella al verlos tan agitados como ella había llegado momentos atrás. 

- Puede esperar- agregó Raissa dándome una rápida mirada de lo que debo suponer era apoyo y jalando la chaqueta de Javier para sacarlo de la habitación. 

- ¡No esperen! – Aixza inhaló con fuerza y se puso frente a la puerta, evitando que salieran, mientras que yo mentalmente estaba dándome cabezazos en la pared, ¿es que sólo para mí era esto increíblemente incómodo?- ¿ustedes me vieron?- de la forma en que lo dijo hizo que mis golpes mentales se detuvieran, Javier le dio una mirada rápida a Raissa y asintió levemente- ¿y a él? –, asintió nuevamente. 

sábado, 14 de febrero de 2015

Capítulo 15 - Una verdad

Sam cerró la puerta con llave una vez que estuvo seguro de que no portaba dagas, habría sido una estupidez arriesgarme a ser arrestada una vez que habíamos completado nuestra tarea en la cuidad, y no está demás decir que había bajado mi guardia, me sentía segura. 


Craso error. 

Su presencia demostraba que en ningún momento nos encontrábamos seguros, de que el peligro podía aparecer a la vuelta de la esquina, o en el próximo pasillo como fue mi caso. 

La habitación estaba en completo silencio, sólo rebotaban los sonidos de nuestras respiraciones y sus pisadas mientras se acercaba a la silla que había a medio metro de mí. 

Ninguno dijo nada por varios minutos, francamente yo no sabía que decir, no se veía amenazante como las otras veces y no tenía armas a la vista, sólo podía mirarlo confundida, extrañada, desconfiada y por qué no decirlo, angustiada, estaba asustada, no quería pensar en lo que podía pasar conmigo ahora que me había separado de Leo y Raissa, por mucho que no quisiera admitirlo, aún me sentía débil ante su presencia, él siempre había tenido ese efecto en mí, pero si tenía que romperme la lengua para evitar de que se me notase lo haría.

martes, 26 de agosto de 2014

Capítulo 14- A plena luz

- ¿No crees que es un poco arriesgado, por no decir estúpido, hacer esto a plena luz del día?- preguntó Raissa, cuando Javier nos dijo que iríamos a medio día a la biblioteca. 


- No, ¿qué tiene?- contestó este encogiéndose de hombros y tomando otra cucharada de su gelatto, como si no pasase absolutamente nada.

- ¿Qué tiene?- replico indignada- ¿Que qué tiene?, ¿perdiste la cabeza o tanto viaje te está comenzando a afectar?

- Woo- interrumpió Leo cuando vio que la gente comenzaba a voltear hacia nosotros, mirando fijamente a Raissa, que estaba a punto de perder los estribos- calmémonos, no creo que quieras que llamemos demasiado la atención- , dijo apuntando a un par de turistas asiáticos que la observaban confundidos- además, estoy seguro que hay una buena explicación para esto, una de esas con mucha lógica que te gustan- ella lo miró con furia pero no dijo nada, se limitó a tomar un profundo suspiro e intentar calmarse. 

miércoles, 11 de junio de 2014

Capítulo 13 - En movimiento

++ Leo ++

Al regresar a la habitación, esta seguía girando sin parar, pasé a beberme cerca de un litro de agua antes de acostarme, para ver si lograba comenzar a ver cinco dedos en mi manos en vez de siete, mientras llenaba el cuarto vaso recapacité, quizá intentar beberme todo el vino de Italia no había sido una tan buena idea, pero necesitaba un segundo a solas, sin que ellas se preocuparan por mí, sin embargo justo cuando me estaba comenzando a perder en mis recuerdos, apareció ella, como si yo la hubiese convocado involuntariamente, recordándome que ahora tenía un motivo para temer, para estar aterrorizado, porque el sólo pensar que podría haber sido ella en vez de Pamela, era simplemente aterrador. 

Una vez acostado, saqué un pie de la cama para sentir el aire frío e intentar estabilizarme, sin entender de donde había sacado la fuerza de voluntad para detenerme, cada célula de mi cuerpo me estaba pidiendo a gritos que hiciera lo que mis impulsos me ordenaban, pero no así, no si no iba a ser capaz de disfrutarlo al máximo. 

Mi cabeza comenzó a divagar, imaginando lo que habría pasado de no haberme reprimido, imaginándome unido a ella, explorando hasta el más escondido rincón de su cuerpo, disfrutando de sus caricias como tantas otras noches lo había imaginado, soñando con lo prohibido. 

En un punto perdí la noción del tiempo y sucumbí al sueño, dejándome llevar por lo que mi cabeza había creado, situándome en el escenario perfecto, llevándome a campo traviesa, donde podía sentir la briza en mi frente, donde el aroma a hierba fresca inundaba mis sentidos, el aroma era tan potente, tan agradable, tan familiar como la textura de la ropa sobre mi piel. 

Ahí fue donde reaccioné.

lunes, 12 de mayo de 2014

Capítulo 12 - La Biblioteca

++ Javier ++

Mientras Leo, Raissa y Aixza me miraban como si les hubiese revelado la existencia de la Atlántida, intenté poner mis pensamientos en orden, haciendo un esfuerzo por simplificar al máximo lo que estaba a punto de decirles. 

Estiré el momento lo más que pude, caminé hacia la ventana y abrí el vidrio para que entrase algo del fresco aire nocturno, consciente de que los tres escrutaban cada uno de mis movimientos. 

No pude evitar soltar una pequeña risa cuando noté la presión de Raissa para que yo hablase, ella sabía muy bien que yo era absolutamente la única persona a la cual ella no podía influenciar, pero de todas formas seguía intentándolo, definitivamente la perseverancia era su mayor virtud, aunque gran parte del tiempo fuese fácil confundirlo con obstinación. 

sábado, 19 de abril de 2014

Capítulo 11 - Los Escritos

++ Leo ++

No se me escaparía, esta vez ese idiota no huiría, le pondría mis manos encima y era capaz de arrojarlo al mismo Sena si era necesario. 

Lo seguí por las calles de París sin perderlo de vista en ningún segundo. Cuando comenzamos a divisar el Arco de Triunfo el malnacido se subió a la vereda, que al ser casi tan ancha como la calle se convirtió en nuestra propia pista de carreras, donde los obstáculos eran los turistas que salían de las tiendas y se arrojaban rápidamente a la calle. Sam tomó un par de bolsas y me las arrojó a la distancia. Al llegar a la rotonda la rodeamos dos veces, desee con todas mis fuerzas que se le ocurriera cruzar el arco por el centro, si tan sólo pudiese acercarme a la llama del soldado desconocido podría hacer volar su motocicleta por los aires, y de paso transformarlo en un simple mal recuerdo. 

No soy una persona vengativa, pero sentía una rabia tan profunda, un fuego interno tan fuerte que no era capaz de controlarlo, toda la ira y la pena mezclada y enfocada en un solo objetivo.

Destruir a ese desgraciado, hacerlo desear no haber nacido, y cuando crea que ha tenido suficiente hacerlo pensar que lo que le había hecho era el precalentamiento.